jueves, 12 de abril de 2012


Cuanto más hay que esperar

Texto por: Eddy Simaj
Fotos por: Jackeline Navarijo 


Casi un año a transcurrido desde que la iniciativa de ley,”Ley de cambio Climático en Guatemala”  tuvo su segundo debate en el pleno del Congreso de la Republica, desde entonces no aparece en la agenda legislativa.

El segundo debate de la iniciativa fue el 28 de abril del 2011. En febrero de este año se han presentado dictámenes por artículos, hasta la fecha no ha tenido respuesta por parte de las organizaciones interesadas en la aprobación de  dicha iniciativa.


La iniciativa no solo propone la protección del medio ambiente, sino también la mitigación de  la vulnerabilidad de los cambios climáticos y los efectos de gases invernaderos.
Las organizaciones que integran el Desarrollo de Capacidades Nacionales, a los que se establecen la investigación y la creación del sistema nacional sobre el cambio climático en el cual   está adscrito el Ministerio de Ambientes y Recursos Naturales -MARN-.

 “El fenómeno del cambio climático constituye un problema de estado en donde la población, el territorio y el gobierno son los sujetos pasivos del daño” ha comentado el diputado Julio García presidente de la Comisión de Ambientes.  


Se han estudiado los desafíos ante los cuales el cambio climático y la variabilidad del clima colocan al país son de tal envergadura, el impacto y trascendencia, que no es posible que ni la población ni el gobiernos permanezcan indiferentes ante cualquier problemática que se presente en el futuro.

“La iniciativa tiene como objetivo contribuir con la construcción del andamiaje legal que haga posible que el Estado, y no solo el gobierno, puedan actuar de manera consecuente y apropiada ante cualquier reto que el fenómeno del cambio climático plantea” Asegura Roxana Sobenes García Ministra de Ambiente y Recursos Naturales.  

Según la Ministra de Ambientes los grupos más vulnerables ante los efectos del cambio climático es la población con menos recursos económicos, aéreas urbanas marginales, comunidades rurales, indígenas, ancianos, mujeres y niños.

Tomar en cuentas esas causas, es el deber de las organizaciones interpelar, pues con la aprobación de esta iniciativa se beneficiarían varios sectores del país con riesgos a sufrir algún desastre causado por el cambio climático.